Consultas por la caja y las tarjetas
Respondemos entre 24 y 48 horas hábiles. Si pediste una caja y querés saber cuándo llega, incluí el número de pedido en el mensaje y aceleramos la respuesta.
Si estás acá probablemente sea de noche, el niño ya está en la cama y algo no cerró del todo. Escribinos sin vueltas: contanos qué edad tiene, qué situación están atravesando y si ya probaron alguna rutina. Con eso alcanza para orientarte.
Respondemos entre 24 y 48 horas hábiles. Si pediste una caja y querés saber cuándo llega, incluí el número de pedido en el mensaje y aceleramos la respuesta.
Te contamos cómo adaptar la hora de dejar las preocupaciones a niños de 4 años o a los más grandes, qué hacer si el primer día no quiere soltar la tarjeta y cómo sostener el hábito sin peleas.
Si trabajás en un aula y querés el manual con actividades de inteligencia emocional, escribinos desde el correo de la institución. Respondemos con el material y una breve guía de uso.
No damos diagnósticos, pero sí te ayudamos a pensar si lo que observás es ansiedad típica o algo que conviene consultar con un profesional. A veces una conversación de diez minutos ordena bastante.
¿Preferís escribirnos directamente o revisar primero cómo funciona todo?
Ir a la página de contacto · Condiciones de usoCuéntanos en qué punto estás y te enviamos una guía corta con el primer paso concreto, pensada para la edad de tu hijo y el momento de la rutina que más te cuesta.
Estas guías nacen de las preguntas que más recibimos de familias y docentes. Cada una toca un momento distinto: armar la rutina, atravesar un cambio grande o saber cuándo una preocupación necesita otra clase de ayuda. Son lecturas cortas, con ejemplos concretos, pensadas para leer cuando los chicos ya duermen.
Si todavía no sabés por dónde empezar, la caja de preocupaciones es un buen punto de partida. Pero si lo que buscás es entender mejor lo que le pasa a tu hijo, estos artículos te dan un marco para mirar con más calma.
Armar la caja es más que elegir colores: es crear un ritual que el niño sienta propio. Materiales simples, el momento justo para presentarla y cómo usar las tarjetas cuando todavía no encuentra las palabras.
Las transiciones activan miedos que los chicos no siempre saben nombrar. Un calendario visual, juegos de rol y conversaciones guiadas para que la incertidumbre no se acumule antes de dormir.
No todo llanto nocturno es ansiedad. Intensidad, frecuencia y duración: una lista de preguntas para hacerte como padre y claves para saber cuándo conviene consultar con un profesional.
¿Preferís hablar directamente con alguien que ya probó la caja en casa o en el aula? Escribinos a info@worrycubby.com y te contamos cómo otras familias armaron su rutina.